La Tarjeta de Crédito Open Credit es la Visa Classic de Openbank, el banco digital del Grupo Santander, y va dirigida a quien quiere una tarjeta de crédito sin coste fijo y con libertad para decidir cada mes cómo paga. Propone tres formas de liquidar las compras —a fin de mes sin intereses, aplazadas a un mes al 0 % o fraccionadas de 2 a 36 meses— y no cobra comisión de cambio de divisa. Nuestro veredicto: excelente como tarjeta de pago y de financiación puntual, mala idea para sacar efectivo o instalarse en el revolving.

Qué es la Open Credit de Openbank

La Open Credit es la tarjeta de crédito de Openbank, entidad que figura en la ficha como Openbank (Grupo Santander). Opera sobre la red Visa y se sitúa en la categoría Classic: sin acceso a salas VIP de aeropuerto, sin programa de puntos y sin las capas de servicios propias de las gamas premium. Su propuesta es otra: quitar el coste fijo de la ecuación y dejar que el cliente elija la forma de pago compra a compra.

No es una tarjeta independiente. Para tenerla hay que ser titular de una Cuenta Corriente Open de Openbank, de modo que funciona como una pieza más del paquete del banco y no como un producto que se contrata suelto. Quien no quiera abrir cuenta en Openbank puede dejar de leer aquí: no hay forma de acceder a ella por otra vía.

En lo operativo cubre lo que hoy se da por descontado en una tarjeta digital: es contactless, permite emitir tarjeta virtual para compras online, funciona con Apple Pay y Google Pay y es compatible con Bizum. El posicionamiento, por tanto, es el de una Classic sin cuota bien resuelta en el día a día, cuyo valor diferencial está en la flexibilidad de pago y en la ausencia de comisión por cambio de divisa, no en las recompensas. Es una tarjeta pensada para pagar y, si hace falta, financiar; no para acumular.

Cuota anual y costes reales

El argumento comercial más sólido de la Open Credit es que no tiene coste fijo. La ficha recoge cuota anual de 0 €, cuota anual el primer año de 0 € y cuota mensual de 0 €; el emisor añade que no hay comisión de emisión, de mantenimiento ni de renovación. En una tarjeta de crédito eso significa algo muy concreto: si la usas solo para pagar compras y las liquidas a fin de mes, tenerla te cuesta cero euros.

El problema aparece en cuanto sales de ese uso. Las disposiciones de efectivo siempre tienen coste, sin excepciones ni exenciones: 3,90 % con un mínimo de 3,90 € en cajeros de España y de la Unión Europea, y 4,50 % con un mínimo de 3 € fuera de la UE. Sacar 60 € en un cajero español cuesta 3,90 €, porque el mínimo se come el porcentaje: un 6,5 % sobre lo dispuesto. Es la comisión que más dinero le quita al usuario despistado.

En el lado bueno, las compras en divisa extranjera no llevan comisión de cambio: 0 %, tanto si tienes activados los beneficios de viaje como si no. Es un detalle importante, porque muchas tarjetas reservan esa ventaja a productos de pago o a paquetes de suscripción. Ojo con un matiz que la propia ficha señala: Visa puede aplicar su margen sobre el tipo de cambio de referencia del Banco Central Europeo, así que «sin comisión» no equivale siempre a «al cambio oficial exacto».

Los beneficios de viaje son un extra opcional de 2,99 € al mes, 35,88 € al año. Y hay un dato que no aparece en la información publicada que hemos podido auditar: la comisión por impago o reclamación de posiciones deudoras no consta en la ficha, por lo que debe consultarse en el folleto de tarifas oficial antes de firmar nada.

ConceptoCoste
Cuota anual0 €
Cuota anual el primer año0 €
Cuota mensual0 €
Comisión de emisión, mantenimiento y renovación0 €
Disposición de efectivo en España y la UE3,90 %, mínimo 3,90 €
Disposición de efectivo fuera de la UE4,50 %, mínimo 3 €
Comisión de cambio de divisa en compras0 %
Beneficios de viaje (opcional)2,99 € al mes
Comisión por impagoNo consta en la ficha: consultar el folleto de tarifas oficial
Límite de créditoOpenbank no publica importe mínimo ni máximo
Días sin interesesEl banco no publica el número de días del periodo de gracia

TAE, TIN y pago aplazado

Aquí es donde la Open Credit se vuelve interesante, y donde conviene leer con lupa. La tarjeta no tiene un único tipo de interés, sino cuatro modalidades de pago con costes muy distintos:

  • Pago a fin de mes: sin intereses. Es la modalidad de quien no quiere financiar nada.
  • Aplazar una compra a un mes: 0 % TIN y 0 % TAE, para cualquier compra superior a 30 €.
  • Fraccionar de 2 a 36 meses: 14 % TIN, equivalente a un 14,93 % TAE.
  • Pago aplazado revolving: 18 % TIN —un 1,50 % nominal mensual— equivalente a un 19,56 % TAE.

El 19,56 % TAE que encabeza la ficha técnica de la tarjeta es el del revolving, no el del fraccionamiento. Es una distinción que cambia por completo la lectura del producto: financiar a plazos cerrados sale bastante más barato que dejar correr el saldo.

Un ejemplo con números. Una compra de 1.000 € fraccionada a 12 meses al 14 % TIN sale a una cuota de unos 89,80 € al mes y alrededor de 77 € de intereses totales. Esa misma deuda en revolving devenga un 1,50 % mensual: el primer mes son 15 € de intereses, así que con una cuota de 50 € solo 35 € reducen realmente la deuda y el resto se va en intereses. Son cálculos orientativos de la redacción a partir de los tipos publicados por el emisor; la cuota exacta la fija el simulador de Openbank y la información precontractual.

Sobre el revolving conviene ser claros. En España no existe un tipo máximo legal de TAE para las tarjetas de crédito. La referencia es la Ley de Represión de la Usura y la doctrina del Tribunal Supremo sobre tarjetas revolving, que compara el tipo aplicado con el interés medio habitual de las operaciones del mismo tipo publicado por el Banco de España. Que un 19,56 % TAE resulte alto o normal depende de esa comparación, que cada usuario debería hacer con los datos vigentes. Lo que sí es seguro es que está muy por encima del coste de un crédito al consumo tradicional y que un saldo revolving con cuotas pequeñas puede alargarse durante años.

La ficha no recoge el porcentaje de cuota mínima del revolving ni el número de días del periodo sin intereses, dos datos que determinan cuánto acaba costando de verdad. Ambos deben consultarse en el folleto de tarifas oficial.

Ventajas principales

Descuentos, no cashback. La Open Credit no devuelve un porcentaje de lo gastado. Lo que ofrece es el programa Descuentos Open: descuentos en más de 50 marcas y comercios asociados. Es un beneficio real, pero de valor variable —depende de que compres precisamente en esos comercios— y no comparable con un cashback del 1 % o 2 % sobre todo el gasto. Tampoco hay programa de puntos: quien busque acumular millas o saldo canjeable tiene que mirar otra tarjeta.

Seguros. De serie incluye un seguro de accidentes en transporte público y un seguro de accidentes para el titular con un capital de hasta 6.010 €. Es una cobertura correcta para una Classic sin cuota, pero corta: no cubre el viaje en sí. La protección completa —asistencia en viaje con retrasos, equipaje y asistencia médica, más accidentes en el medio de transporte pagado con la tarjeta hasta 100.000 €, con Zurich Insurance PLC Sucursal en España— solo se activa contratando los beneficios de viaje por 2,99 € al mes. Que el seguro de viaje bueno esté detrás de una suscripción mensual es legítimo, pero rompe en parte el relato de «tarjeta sin cuota».

Divisas. La ausencia de comisión de cambio en compras en cualquier moneda es, a nuestro juicio, la ventaja más valiosa del producto y la que menos se promociona. Para quien viaja o compra en webs extranjeras ahorra más dinero al cabo del año que cualquier descuento puntual.

Pagos móviles y control. Contactless, tarjeta virtual, Apple Pay, Google Pay y compatibilidad con Bizum. No hay acceso a salas VIP de aeropuerto, algo esperable en una tarjeta de categoría Classic.

Requisitos para solicitarla

El único requisito que Openbank publica de forma explícita es ser titular de una Cuenta Corriente Open. La tarjeta no se contrata por separado: primero la cuenta, después la tarjeta.

Sobre los ingresos mínimos hay que decirlo sin rodeos: Openbank no publica ninguna cifra. No existe un umbral de renta anunciado que puedas comprobar antes de solicitarla. La aprobación depende del análisis de riesgo del banco, que valora tu historial de endeudamiento en la CIRBE del Banco de España, tu capacidad de pago y la estabilidad de tus ingresos y de tu situación laboral. Cualquier cifra que circule por ahí como «renta mínima para la Open Credit» no procede del emisor.

Lo mismo ocurre con el límite de crédito: el banco no publica importe mínimo ni máximo. Se fija caso a caso con ese mismo análisis. La ficha registra la mayoría de edad (18 años) como requisito, aunque Openbank tampoco detalla públicamente su política de edad, por lo que conviene confirmarlo en la documentación precontractual.

RequisitoCondición
VinculaciónSer titular de una Cuenta Corriente Open de Openbank
EdadMayoría de edad (18 años); confirmar en la documentación precontractual
Ingresos mínimosOpenbank no publica ninguna cifra
AprobaciónAnálisis de riesgo: CIRBE del Banco de España, capacidad de pago y estabilidad laboral
Límite de créditoNo publicado; se asigna de forma individual
DocumentaciónNo detallada en la información publicada: se solicita durante el alta

Puntos fuertes y débiles

Lo que hace bien. El coste fijo cero es real y no lleva letra pequeña: ni cuota anual, ni de emisión, ni de mantenimiento, ni de renovación. La flexibilidad de pago está por encima de la media del mercado —poder aplazar una compra un mes al 0 % o fraccionarla hasta 36 meses al 14,93 % TAE cubre casi cualquier necesidad de financiación puntual sin tener que recurrir al revolving—. Y la comisión de cambio de divisa al 0 % convierte a una Classic corriente en una tarjeta de viaje razonable, incluso sin pagar el complemento de beneficios.

Lo que hace mal. Las disposiciones de efectivo son caras y no admiten exención: el mínimo de 3,90 € castiga de forma desproporcionada los reintegros pequeños. El revolving al 19,56 % TAE está muy por encima del coste de un crédito al consumo tradicional, y la tarjeta lo presenta con la misma naturalidad que las modalidades baratas. Los seguros incluidos se quedan cortos y la cobertura de viaje completa cuesta 2,99 € al mes, un gasto recurrente que contradice el mensaje de «sin cuota». No hay cashback ni puntos, solo descuentos en comercios asociados. Y la obligación de abrir una Cuenta Corriente Open descarta de entrada a quien no quiera mover su banco principal.

Añadimos un pero de transparencia, que también cuenta: Openbank no publica el límite de crédito, ni el número de días sin intereses, ni la comisión por impago. Son datos que un usuario debería poder comparar antes de solicitar la tarjeta y que aquí solo aparecen en el folleto de tarifas.

Para quién merece la pena (y para quién no)

Le merece la pena: el cliente de Openbank que viaja o compra fuera

Si ya tienes la Cuenta Corriente Open y haces compras en libras, dólares o cualquier otra divisa —viajes, suscripciones internacionales, tiendas online extranjeras—, esta tarjeta es de las que más sentido tienen: 0 € de cuota y 0 % de comisión de cambio. Pagando a fin de mes, tu coste anual es cero. Si además viajas varias veces al año, los 35,88 € anuales de los beneficios de viaje son un precio razonable por la asistencia en viaje con Zurich y la cobertura de accidentes hasta 100.000 €.

Le puede merecer la pena: quien financia compras concretas

Quien necesita repartir el gasto de un electrodoméstico o de un billete y devolverlo en un plazo cerrado encuentra aquí una herramienta útil: aplazamiento a un mes al 0 % por encima de 30 €, o fraccionamiento de 2 a 36 meses al 14,93 % TAE. La condición es usar el fraccionamiento y no el revolving, y comparar antes ese 14,93 % con el préstamo personal de su banco, que en importes altos suele salir más barato.

No le merece la pena: quien busca recompensas, efectivo o crédito abierto

Si lo que quieres es cashback sobre todo el gasto o acumular puntos y millas, esta no es tu tarjeta: no tiene ninguno de los dos. Si sueles sacar efectivo con la tarjeta de crédito, la comisión del 3,90 % con mínimo de 3,90 € la descarta directamente. Y si tu intención es dejar un saldo corriendo mes a mes, el 19,56 % TAE del revolving convierte la «tarjeta gratis» en la más cara de tu cartera. Tampoco encaja para quien no quiera ser cliente de Openbank, porque la cuenta es obligatoria.

Cómo solicitarla

La solicitud se hace en la página oficial de la Open Credit en Openbank. El orden importa: como la tarjeta exige ser titular de una Cuenta Corriente Open, si todavía no eres cliente el primer paso es abrir esa cuenta; una vez dentro, la tarjeta se contrata desde la banca online o la aplicación del banco.

Antes de aceptar, descarga y lee dos documentos: el folleto de tarifas oficial y la información precontractual de la tarjeta. Ahí figuran los datos que el banco no publica en la página comercial y que este análisis no puede darte: el límite de crédito que te asignan, el número de días del periodo sin intereses, el porcentaje de cuota mínima del revolving y la comisión por impago.

Un consejo operativo. En cuanto tengas la tarjeta activa, entra en la configuración y fija el pago a fin de mes como modalidad por defecto. En las tarjetas que permiten revolving, la diferencia entre pagar 0 € de intereses y pagar un 19,56 % TAE suele estar en una casilla que se marca al principio y a la que nadie vuelve a mirar. Si más adelante necesitas financiar una compra concreta, aplázala de forma individual en lugar de cambiar la modalidad general de la tarjeta.

Conclusión editorial

La Open Credit es una buena tarjeta con un uso muy concreto en mente y una trampa evidente al lado. Como tarjeta de pago sin coste fijo, con compras en divisa al 0 % y aplazamiento a un mes gratuito, está entre las opciones más aprovechables para un cliente de Openbank; le ponemos un 4 sobre 5. Como instrumento de crédito abierto, el 19,56 % TAE del revolving la coloca en el mismo terreno que cualquier otra revolving del mercado, con los riesgos que eso implica.

Nuestra recomendación es sencilla: contrátala si ya eres o vas a ser cliente de Openbank, úsala pagando a fin de mes, aprovecha el 0 % de divisas y el aplazamiento a un mes, y no la uses nunca para sacar efectivo. Si necesitas financiar cantidades importantes, compara el 14,93 % TAE del fraccionamiento con un préstamo personal antes de decidir. Y si el revolving te tienta, recuerda que en España no hay un tipo máximo legal que te proteja: la referencia son la Ley de Represión de la Usura y la doctrina del Tribunal Supremo, y llegar hasta ese punto ya significa haber perdido dinero.

Análisis actualizado en agosto de 2026 a partir del folleto de tarifas oficial y de las condiciones publicadas por el emisor.